Nadie lo merece

Existen en el mundo muchas personas que no pueden acercarse a Dios porque se consideran a sí mismas indignas de su amor. Existe la creencia que para estar cerca de Dios hay que ser bueno o cumplir ciertos parámetros que son inalcanzables para la mayoría de los hombres, y porque no decirlo, sin la ayuda de Dios, para todos.

La Biblia dice que no existe un hombre que sea bueno, y tomemos ese bueno como perfecto según el raciocinio de la gente.
Dios dio a su único Hijo por amor, Jesús no murió porque éramos perfectos sino al contrario vino a morir en la cruz porque somos imperfectos y necesitamos la ayuda de Dios para ser mejores personas.

Dios no nos va a amar más porque oremos, leamos la Biblia, ayudemos al necesitado o hagamos toda clase de obras buenas. Oremos o no, Él nos ama igual, leamos o no la Biblia no cambia el amor de Dios por la humanidad. Así como no cambia nuestro amor por nuestro hijo porque tenga un buen desempeño en la escuela o no, tenga 10 de calificación o tenga 4 lo seguimos amando y sigue siendo nuestro hijo. El orar más nos hace sentir a nosotros mejores cristianos, el leer más la Biblia nos da a nosotros mas conocimiento y mas fe pero nada de esto hace que Dios nos ame más.

Para poder vivir una vida de la mano de Dios solo basta con darle a él nuestro corazón, a veces parece muy poco y cada uno de nosotros siente que es poco y que debería dar más. Y eso es normal que suceda, porque es la misma sensación que con nuestros hijos o seres queridos, queremos darles más, más tiempo, más comodidades, más esparcimiento, porque el amor nos lleva a querer dar más. Pero muchas veces aunque deseamos dar más no podemos simplemente porque no tenemos las posibilidades para hacerlo no porque no queramos.
Por esta misma razón cuando nos equivocamos, cuando fallamos nos sentimos mal ante Dios y lloramos, y algunos hasta piensan que no sirven para Dios porque son imperfectos, porque son débiles, porque les cuesta cambiar. Sin embargo, Dios te acepta como eres, con todos tus errores te ama igual, por eso dio a su único hijo para morir por tu vida y la mía.
Aún siendo pecadores Dios nos amó, aunque le fallemos mil veces nos seguirá amando, aunque no seamos cristianos «perfectos», nos sigue amando y nos amará por siempre.

¿Qué tenemos que hacer para merecer ese amor? Nada, simplemente Dios nos ama y nada va cambiar su amor.
Tal vez no puedas darle mejores cosas a Dios pero Él te sigue amando porque eres su hijo/a, es tiempo de secarte las lágrimas de la impotencia y seguir caminando en  la fe porque vas a ser bendecido/a por el Señor.

Textos a leer. Gálatas 3:10-11; Romanos 5:8; 1 de Juan 4:10.

 

¡Que Dios te bendiga!

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