Una pequeña luz

  1. Es sabido por cristianos y por la mayoría de las personas, independientemente de sus creencias, que vivimos en un mundo cada vez más oscuro. La violencia y la falta de valores van en aumento y cada día son más notorias.

Mientras la mayor parte de las personas viven como si no existiera Dios, otra parte dedica parte de su tiempo a asistir a reuniones de fe y un grupo más reducido de personas buscan mantener una comunión diaria con Dios. Éstos últimos son los que pueden iluminar en medio de la oscuridad en que hoy se desarrolla la vida humana.

Cuando las empresas que nos proveen de electricidad nos cortan el suministro eléctrico lo primero que hacemos es buscar algo para poder alumbrar nuestras casas, lo más común es buscar una vela. La vela no alumbrará demasiado, pero nos ayudará a no estar en oscuras. Jesús  le dijo a sus discípulos que ellos eran la luz del mundo. Mateo 5:14-16    14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Quienes han tomado la decisión de consagrarse a Dios y buscarlo diariamente deben tomar muy en cuenta que son el medio por el cual el Señor Jesús puede llevar luz y esperanza a las personas que se encuentran en situaciones de oscuridad. Oscuridad no solo es sinónimo de pecado, una situación oscura es tener una enfermedad terminal que apaga los proyectos de futuro. La muerte de un padre o madre, de un hijo, sea de forma natural o por accidente o un hecho de violencia nos lleva a una zona oscura de dolor. Son diversas las circunstancias que pueden generar momentos de oscuridad en una persona donde la angustia le oprime el pecho.

Los cristianos son quienes pueden dar una luz de esperanza a las personas que hoy están en oscuridad. No importa si dichos cristianos tiene mucho o poco conocimiento bíblico, tampoco es importante si ocupan algún cargo dentro de la denominación que integran. Lo ÚNICO que realmente importa es la fe en Jesús y el conocimiento de Dios, con eso basta para alumbrar en el momento oscuro. Una linterna puede alumbra y brindar una luz fuerte, lo mismo una vela y lo mismo un simple fósforo proporciona una pequeña luz. Por esta razón no espere saber los misterios de la biblia o hacer 40 días de ayuno para alumbrar a otros con la fe. Tampoco espere a sentirse un hombre o una mujer inmaculada para dar una palabra de esperanza a quienes hoy sufren. Abraham cuando creyó en la promesa de Dios no miró su propio cuerpo ni su edad, si lo hacía seguramente no iba a creer que le fuera posible tener un hijo. Cuando un cristiano se mira así mismo muchas veces no quiere hablar de Dios a otros porque se considera indigno y se calla, resultado: Las personas no tienen una luz aunque sea pequeña que alumbre su oscuridad.

A quienes lean este mensaje les animo a no darle lugar al diablo y no anularse como la luz que puede alumbrar en medio de las tinieblas de angustia y dolor que transitan muchas personas. No se necesita un gran discurso, un versículo bíblico y un palabra de esperanza puede ser de alivio para una persona en medio de su dolor.

¡Que Dios te bendiga!

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