Lo primordial

2 Pedro 1:3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 2 Pedro 1:4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

Dios no solo quiere que le busquemos, eso es lo referente a la piedad, sino que desea que podamos ser buenas personas.
Este pasaje habla de una naturaleza divina. Tenemos parte de Dios en nuestras vidas, ello no solo nos llevará a ver milagros al orar por un enfermo, esa es una parte del poder. La otra es lo que corresponde a la vida cotidiana.

Fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, por lo cual debemos ser misericordiosos, pacientes, dadivosos, extender la mano al necesitado, saber amar y perdonar a quienes nos rodean, ayudar al prójimo.
Los versículos de arriba, muchos lo usan para hablar de los milagros de Dios, las conversiones por medio de la predicación y está bien, PERO a Dios le importa primero nuestra vida, porque de nada sirve sanar enfermos en el nombre de Jesús, echar fuera demonios o hablar en leguas sin como personas somos un desastre.

Dios es amor, no milagros, Dios es amor,  no es prosperidad, Dios es amor, no multitudes, Dios es amor, no fama.
Busquemos a Dios y ejercitemos la piedad pero no dejemos de lado nuestro andar en la vida diaria, el trato con la gente, la ayuda a las personas porque si no tendremos apariencia de piedad y negaremos la eficacia de ella.

¡Que Dios bendiga su vida!

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